Como peatón, ciclista, usuario de transporte público, conductor de motocicleta y automovilista, soy testigo del problema de educación vial que tenemos en Querétaro. Ciclistas en sentido contrario o sobre las banquetas, peatones cruzando sin cuidado, automovilistas que ‘avientan’ el auto a todo mundo, ciudadanos que exigen mejoras en el transporte público, pero que quieren ser bajados en todos lados y que pase cada minuto una unidad o que siempre quieren unidades sin tanto pasajeros. Estos son algunos de las malas costumbres que tenemos en Querétaro, porque de todo nos quejamos y culpamos a todo mundo, menos a los verdaderos responsables: Nosotros los ciudadanos y más que manifestaciones y cierres de vialidades. Hay que proponer y aportar para mejorar, porque es muy sencillo hablar si soy ciclista de hobbie, pero quienes la usan para trabajar. “Un señor de La Cañada, usaba su bici para irse hasta Carrillo a su trabajo diariamente. Él decía, yo ando siempre con cuidado porque ya sé los puntos feos, pero en realidad cuando le toca a uno, le toca”. Como usuarios de diversos medios de transporte, trato de usarlos de manera responsable y respetar los más posible, espacios y tiempos porque así considero es como se hace la diferencia”.
